Estreno en el Pic des Moines

Salida dubitativa, por la climatología y la visibilidad. Aunque la metro era poco clara (la previsión era que aguantaría la mañana, antes comenzar a llover a mediodía), como veo a mucha gente yendo hacia la zona del Ibón de Escalar y me animo a ir para allá, con la intención de hacer un par de picos.

Mi primera idea era comenzar con el Bloseiche, así que subo por el itinerario habitual, hasta llegar al Col de Audas.

Mirada hacia Francia desde el Col de Audas
Mirada hacia Francia desde el Col de Audas

Pero la pinta que tiene esa cresta de subida me echa para atrás, se ve muy venteada y muy dura, con muchos ventisqueros.

Cresta de subida hacia el Blonseiche
Cresta de subida hacia el Blonseiche

Y mirando para el otro lado, la subida hacia el Escalar tampoco me parece una opción adecuada, veo unos ventisqueros que ponen los pelos de punta.

Cornisas hacia el Pico Escalar
Cornisas hacia el Pico Escalar

La primera de ellas es de asustar.

Detalle de cornisa, espectacular.
Detalle de cornisa, espectacular.

Pero, en definitiva, el acceso por esa cresta se me hace demasiado arriesgado, ya que aunque vaya por arriba, puedes dar un mal paso, soltar la cornisa y provocar algún incidente desagradable. Para otro día, dejaré que se caigan las cornisas, antes de repetir por allí.

Cornisas hacia el Pico Escalar
Cornisas hacia el Pico Escalar

Ma aparto un poco de esas imponentes cornisas y bajo algo para intentar  librarme del viento que sube por esa ladera, aunque sin mucho éxito. Quito pieles y bajo hacia el Ibón de Escalar, para ir subiendo hacia el Pic des Moines, por donde veo mucha gente progresando , tanto hacia arriba, como hacia abajo.

Comienzo a subir ya con pieles y me comentan los que bajan que el Pic des Moines está muy bien y que han dejado mucha huella. Más adelante, me encuentro con otro par de esquiadores que subían y les pregunto si tenían intención de hacer el Pico.

Al comentarles las referencias que tenía, se animan y vamos los tres juntos a por ello. Tal y como nos comentaron, había mucha huella y la nieve estaba muy franca. Además, algo curioso, a pesar del viento que hacía, la subida al pico está protegida por el propio pico, por lo que subimos muy a gusto, casi todo por nieve y alguna trepadita por rocas.

Cima en el Moines con el Casterau detrás, al fondo.
Cima en el Moines con el Casterau detrás, al fondo.

La compañía de Jaime y Oscar, me hace la subida más agradable y me siento más tranquilo, ante una situación que era nueva para mí, nunca había subido a este pico. Es una pena la presencia de nubes que no nos permite sacar grandes fotos, pero la experiencia de hacer cima siempre es muy gratificante.

Cima del Moines con el Quarter de Rebec detrás
Cima del Moines con el Quarter de Rebec detrás

La bajada la hicimos sin incidentes hasta los esquís y bajamos esquiando hasta la estación e Astún. La nieve en cotas altas estaba muy divicil, ya que estaba empapada y enganchona.

Una vez pasado el Ibón de Escalar, mucho mejor , nieve algo más dura, con una capa superficial ya transformada, que se dejaba esquiar sin dar demasiadas sorpresas, aunque de vez en caneo cambiaba algo la nieve y se quedaban los esquís pegados.

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