Casita de la cima del Aspe

Travesía de Lizara a Candanchú, subiendo el Aspe

24/02/2019

Segunda etapa de la travesía de dos días, que resumíamos en anterior crónica. La vuelta a Candanchú, tras dormir en Lizara, afrontando otro gran pico, el Aspe.

CRÓNICA DE LA TRAVESÍA:

No pudimos desayunar lo pronto que hubiéramos querido por haber llegado tarde el día anterior al refugio, por lo que comenzamos con algo de retraso.

Desde las primeras rampas a la sombra, mientras ya le daba el sol al refugio
Desde las primeras rampas a la sombra, mientras ya le daba el sol al refugio

La subida al Collado del Bozo la hicimos con nieve muy dura, con cuchillas. Mercedes nos llevó a buen ritmo, que no ahogaba a nadie, pero constante, sin pausa.

Mercedes marcando el ritmo, seguida de Robert y Bárbara
Mercedes marcando el ritmo, seguida de Robert y Bárbara

Desde el colado del Bozo tuvimos que bajar a buscar el Barranco Hondo, único paso de bajada hacia el río que teníamos en una pared rocosa.

Desde el Collado del Bozo ya vemos en frente el Aspe, aunque primero hay que bajar
Desde el Collado del Bozo ya vemos en frente el Aspe, aunque primero hay que bajar

Con el GPS no tardamos mucho en encontrarlo. Bajamos esquiando con una nieve muy pesada, ya comenzábamos a sufrir el retraso de la salida.

Llegamos al Barranco de Iguer y lo cruzamos andando, puesto que llevaba muy poca agua. Pusimos pieles y comenzamos a subir hacia el Aspe.

Subiendo al embudo Robert resbaló y descubrió una nueva modalidad: esquí al-pino
Subiendo al embudo Robert resbaló y descubrió una nueva modalidad: esquí al-pino

Al llegar al embudo, Mercedes y Bárbara decidieron dar la vuelta y bajar hacia Aísa. Sabían que quedaba gran parte de la ruta y que íbamos tarde.

Continuamos por tanto, únicamente cinco esquiadores, de los nueve que salimos el sábado de Candanchú.

La subida se hizo muy larga por el calor y la nieve demasiado transformada, que en alguna media ladera se desmoronaba, con el sobre esfuerzo que ese traspiés supone.

Llegando a la cima del Aspe
Llegando a la cima del Aspe

Dejamos los esquís y las mochilas para hacer el último tramo con crampones y piolet, hasta la cima.

Foto en la cima del Aspe: Adolfo, Santi, Sherpaco y Robert. El fotógrafo también subió
Foto en la cima del Aspe: Adolfo, Santi, Sherpaco y Robert. El fotógrafo también subió

Ya vimos que la vuelta a Candanchú era inviable por la cara norte. La nieve estaba muy helada y es un tramo muy expuesto.

Por tanto, bajamos esquiando hasta el paso de la Garganta del Aspe con el objetivo de ir hasta Loma Verde. Pero ese tramo también estaba muy helado, por lo que tuvimos que hacer un largo tramo con crampones.

Adolfo descansa en una zona cómoda antes de comenzar una larga media ladera
Adolfo descansa en una zona cómoda tras bajar las primeras rampas, antes de comenzar una larga media ladera

Finalmente, la bajada de Loma Verde no fue nada agradable, puesto que era ya muy tarde, la nieve estaba helada como el mármol y había mucha huella.

Tras hacer la última media ladera de la Cueva de los Contrabandistas, una remadita y llegamos a Candanchú con las últimas luces del día, donde nos encontramos una agradable sorpresa: Mercedes y Bárbara nos estaban esperando con unas cervezas fresquitas.

Barbara, Mercedes, Adolfo y Santi brindan a vuestra salud ante la atenta mirada perruna
Barbara, Mercedes, Adolfo y Santi brindan a vuestra salud ante la atenta mirada perruna

Unos 16 km y 1.665 m de ascenso acumulado, pero en unas condiciones muy duras, tanto por el calor de la subida al Aspe, como por la larga aproximación a Loma Verde con crampones.

Y dos enseñanzas muy importantes que nos llevamos de esta travesía:

  • Hemos de madrugar más ante rutas tan largas y
  • aunque las temperaturas sean altas, en febrero nos podemos encontrar con orientaciones norte sombrías y complicadas, con mucho hielo.

Más abajo os dejamos mapas, perfiles y el track para que podáis ver como hicimos la ruta.

Nos vemos en la montaña.

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Ultimos metros hasta la cima del Bisaurín

Travesía Candanchú Lizara

23/02/2019

Este es el primer día de un proyecto de Santi «Lobo Estepario», uno de los socios del CP Mayencos. Su idea era hacer una travesía de dos días, circular desde Candanchú, durmiendo en Lizara.

CRÓNICA DE LA SALIDA:

Salimos de la pista grande de Candanchú, subiendo el collado de Cauxiat, con la idea de bajar esquiando hasta Sansanet.

Transición en el collado de Cauxiat
Transición en el collado de Cauxiat

La verdad es que esa bajada por el bosque no fue nada buena, ya que no había hueco entre los árboles para poder esquiar y bajamos derrapando con mucha dificultad. Alguno de nosotros incluso se cayó, doblando bastones.

Aquí es donde surge la figura de nuestro Sherpa particular: Paco, que a partir de entonces comenzamos a llamar con todo respeto SHERPACO. Para otra ocasión, o encontraos una zona por la que bajar mejor, o sería preferible salir desde Sansunet, evitando ese tramo.

Poniendo pieles tras bajar el bosque
Bárbara y Adolfo sonrientes, poniendo pieles tras bajar el bosque

La subida hacia el Ibón de Estanés es muy cómoda y agradable dentro del bosque al principio y por un suave valle más adelante. Al tratar e enderezar uno de los bastones se parte y hemos de hacer una reparación de emergencia con cinta americana, … ¡¡ este Txetxu es un auténtico Mac Giver !!

Justo antes de llegar al lago subimos hacia la izquierda, para buscar el enlace hacia el valle de los Sarrios.

Comenzamos a subir en busca del enlace al Valle de los Sarrios.
Comenzamos a subir en busca del enlace al Valle de los Sarrios.

En esta subida ya podemos ver el Ibón de Estanés y Pico Acué, en un fantástico día soleado. Muchos hicimos la subida completa con cuchillas, otros prefirieron usar crampones, puesto que había bastante pendiente.

Preciosa subida, junto al ibón de Estanés
Isabel y Mercedes, seguidas de Adolfo encabezan esta preciosa subida, junto al ibón de Estanés. Al fondo se ve el tramo final de subida con varios esquiadores que subían a disfrutar del día

La llegada al Valle de los Sarrios era a través de una estrecha garganta, con bastante pendiente. En ese tramo ya fueron más los partidarios de crampones, aunque algunos continuamos con cuchillas.

Último tubo que subimos para acceder al Valle de los Sarrios
Último tubo que subimos para acceder al Valle de los Sarrios. Txetxu sube como un sarrio, seguido de Sherpaco

El amplísimo Valle de los Sarrios asciende con una pendiente suave, en un espacio amplísimo, tranquilo, donde disfrutamos de la montaña en su estado más amable.

Suave subida por le Valle de los Sarrios
Suave subida por el Valle de los Sarrios

Al alcanzar le Puerto de Bernera, junto al ibón Biello comimos y bebimos un poco, para seguir por una suave bajada que hicimos sin quitar las pieles, disfrutando de una nieve crema estupenda, hasta llegar a la Plana Mistresa.

EN la Plana Mistresa estuvimos debatiendo un rato, sobre si bajábamos directamente hasta el refugio, hasta consensuar que subíamos todos hacia el Bisaurín, por lo que comenzamos la subida.

Vistazo atrás, desde la subida al Bisaurín. Vemos abajo la plana misereas y de frente el suave valle por el que bajamos esquiando con pieles
Vistazo atrás, desde la subida al Bisaurín. Vemos abajo la Plana Mistresa y de frente el suave valle por el que bajamos esquiando con pieles, desde el Valle los Sarrios

Antes de llegar al Collau de Secús, giramos a la izquierda para subir por un amplio, pero pendiente, corredor en el que alguno tuvo un susto. Sherpaco fue el primero que decide subir con crampones.

Al llegar a la Collada Bastés, volvemos a debatir qué hacemos, puesto que vamos muy justos de tiempo. Finalmente se decide que baja Isabel, con Mercedes y Txethu al refugio, por la Plana Mistresa, mientras los demás continuamos en busca de la cima. Más tarde nos enteramos que en la bajada de esa pala Txetxu sufrió una rotura de fibras en el gemelo, que no le impidió bajar esquiando hasta el refugio, pero lo convirtió en una auténtico calvario, tato para él, como para sus dos compañeras de bajada.

Comenzamos esa subida por tanto un poco tarde, con toda la pala en sombra y la nieve dura salvo la huella de esquí, por donde subimos con cuchillas, … hasta que decidimos cambiar a crampones para mayor seguridad, puesto que la nieve se estaba helando rápidamente por el frío viento.

Llegamos a la cima del Bisaurín con bastante viento y con un cielo espectacular. Las últimas luces del día, a través de una nubes nos obsequiaban con unos colores espectaculares.

Al fondo, las lejanas montañas se veían azules, con una silueta que recordaban las olas del mar. Ninguna fotografía, ni descripción que pudiéramos ofrecer, haría justicia con ese espectáculo en nuestras retinas que, tras un generoso esfuerzo, atesoramos en nuestras memoria como la recompensa más preciada.

Ultimos metros hasta la cima del Bisaurín
Últimos metros hasta la cima del Bisaurín

Tanto Bárbara como Robert hacían su primera ascensión al Bisaurín, … pero seguro que no será la última, es una cima que nunca defrauda.

Robert, Adolfo, Santi (agachado) y Sherpaco, disfrutando con júbilo de la cumbre
Robert, Adolfo, Bárbara, Santi (agachado) y Sherpaco, disfrutando con júbilo de la cumbre

La pala estaba hecha un patatal, afortunadamente estaba fundida, pero muy pesada para poder disfrutar.

Adolfo, en el collado Foratón
Adolfo, en el collado de lo Foratón

Apenas tuvimos una docena de giros buenos llegando al Collado de lo Foratón. Desde el collado unos pocos metros de sol, pasando a esquiar «a la sombra», con una nieve todavía blandita, hasta llegar al refugio de Lizara, no sin algún que otro paso «técnico», viendo como Adolfo caía en una grieta, quedando enterrado hasta la cintura.

Dificultades todas ellas superadas hasta llegar al refugio.

Refugio de Lizara
Sherpaco, Robert, Adolfo, Bárbara y Santi, antes de la última rampa hasta el refugio de Lizara

El refugio, todo un lujo, ducha con agua caliente, abundante cerveza, buena cena y una plácida noche en una habitación donde no roncó casi nadie. Consultando un libro del refugio encontré este bonito perfil de la subida al Bisaurín desde Lizara.

Perfil de la subida en un libro del refugio
Perfil de la subida en un libro del refugio.

Y aún nos quedaba el segundo día, el retorno a Candanchú, con la ascensión al Aspe, que os contaremos en la próxima crónica. Más abajo os dejamos los mapas y el track del GPS para poder hacer la ruta.

Nos vemos en la montaña.

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Salida de S. Jorge

Como en otros años, realizamos nuestra tradicional salida para conmemorar a nuestro patrón, S. Jorge. Este año iba muy pegado a la salida de Chamonix Zermatt, razón por la que supongo que vino menos gente.

Pero la verdad es que tuvimos un día estupendo, disfrutamos de una gran esquiada e hicimos una cima muy bonita, como es la Tuca, desde la que se ve imponente el Aspe y muy interesante el circo de Tortiellas, como para darse por allí unas buenas esquiadas.

Espero que os guste el vídeo.

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Corredores en paso a pie

Segunda parte curso trazadores: carrera Candanchu

logocpmayencosCRONICA: El pasado finde, estuvimos los trazadores de Mayencos colaborando con la organización de la XX Travesia Valle del Aragón de Esquí Alpinismo, organizado por el club de Bernabé Aguirre, quien nos organizó dos jornadas de trabajo. El sábado estuvimos trazando huellas y marcando con banderitas en las pistas de Candanchú, para luego tener unas charlas sobre aludes y autorescate.

Inicio del trazado del grupo de compañeros
Inicio del trazado del grupo de compañeros

Y el domingo participamos en la carrera, remarcando algunos tramos, montando los controles y sanando alguna foto, por supuesto.

Corredores en paso a pie
Corredores en un paso a pie

Fantástico día de esquí, que nos permitió convivir con un fantástico equipo de controles y amigos del Club ADECOM, de Jaca.

Podium para todos los controles y colaboradores de la prueba
Podium para todos los controles y colaboradores de la prueba

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